Una historia de Máximo Casancho
Me encuentro mal. Me duele la cabeza, como si el cerebro hubiera decidido crecer sin control y se comprimiera dentro del cráneo. Tengo los músculos debilitados y el esqueleto atormentado. Y, lo peor, la tos. Llevo varios días sin dormir, la tos me lo impide. Creo que voy a morir. Maldita tos.